“El Maestro en el Arte de Vivir
apenas distingue entre
sus obligaciones y sus aficiones,
su trabajo y su ocio,
su mente y su cuerpo,
su educación y su recreo,
su amor y su religión.
Él simplemente persigue su visión de la excelencia
en todo aquello que hace,
dejando a los demás que decidan
si está trabajando o jugando.
Para él, siempre está haciendo ambas cosas.”
– de un Budista Zen citado en
“Head to Head” por Lester Thurow,
Dean of M.I.T.’s Sloan
School of Management
Fuente: Steve Cooperman



Mayo 24, 2007 a las 8:53 am
So say we all
Mayo 24, 2007 a las 1:03 pm
Esto tendría que leerlo más de uno que yo me sé.
Sabes a quien me referiero?
Salut
Junio 5, 2007 a las 8:15 am
Y….? Hay que ser maestro budista zem para vivir según lo predicado. De todas maneras hay algunos mortales educados en la tradición judeo-cristiana que intentan llevar a cabo esta filosofía, de lo contrario sería díficil vivir y/o estarían en un siquiatrico. En cualquier caso, todo esto está muy bien, queda mu bonito escrito, pero luego hay que vivirlo, el día a día en medio de la sociedad que, entre todos, hemos ayudado a construir, por acción u omisión.
Yo lo resumiría “escúchate a ti mismo y a lo que te rodea, se respetuoso y disfruta con lo que haces”
Diviertete y sigue buscando. No pierdas nunca-jamás ese afán de conocer.
Te quiero
Tita Kiriguy
Agosto 15, 2007 a las 10:12 pm
Ludosofía
Para los que se pregunten (yo incluido), si merece la pena dedicar tiempo de tu vida a los videojuegos, ya sea a su creación o a su disfrute, me ha gustado mucho la respuesta a esa pregunta que da Isilion en su blog (Ludosofía).
¿Debo dedica…
Junio 3, 2009 a las 1:00 pm
La vida es juego de alguna manera, y tiene reglas que estaría bien poder crear, cambiar o decodificar
Creamos realidades.
Junio 6, 2009 a las 1:23 pm
Uy, uy, no sé
Me da miedo pensar en lo que podríamos hacer si un día nos levantamos y cambiamos una regla sin haber pensado en todas las consecuencias. Si esto es algo que pasa frecuentemente con un juego, que es un sistema formal delimitado por un juego de reglas conocidas, ¿cómo podríamos hacerlo con el tejido de la realidad, del cual conocemos tan poco acerca de cómo funciona?
Pero sería curioso, eso sí